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VIDEO DE PRESENTACIÓN DE The Overlook
LOS ANGELES, UN SITIO DESESPERANTE
“Bosch prefería Los Angeles de noche, ya que la oscuridad ocultaba muchas de sus miserias... En aquellas noches a la luz del neón azul había múltiples formas de vivir y de morir. Uno podía pasear en una limusina negra o en la furgoneta azul del forense. El sonido de los aplausos se confundía con el silbido de una bala que te pasaba rozando la oreja en la oscuridad. Eso era el azar. Eso era Los Angeles. En Los Angeles había incendios e inundaciones, temblores y desprendimientos de tierra. Había locos que disparaban a los viandantes y ladrones colocados de crack. Conductores borrachos y carreteras llenas de curvas. Policías asesinos y asesinos de policías. Estaba la mujer con la que te acostabas. Y su marido. En cualquier momento de cada noche había personas que estaban siendo violadas, agredidas o mutiladas. Asesinadas y amadas. Siempre había un bebé en el pecho de su madre. Y, algunas veces, un bebé solo en un contenedor. En algún lugar de la ciudad.” (Hielo negro)
“Lentamente, levantó la vista y miró a través de la ventana de la cocina hacia el paso de Cahuenga. Las luces de Hollywood brillaban, reflejo de las estrellas de todas las galaxias. Pensó en toda la maldad que había ahí fuera. Una ciudad con más cosas malas que buenas. Un lugar donde la tierra podría levantarse bajo tus pies y tragarte hacia la oscuridad. Una ciudad de luz perdida. Su ciudad. La ciudad de la segunda oportunidad.” (Más oscuro que la noche)
“Una infección de animosidades raciales estaba pudriéndose bajo la superficie... La piel que cubría la herida purulenta se abrió por fin unos años después, y la ciudad fue destrozada durante tres días de disturbios, los peores en el país en un cuarto de siglo” (Último recurso)
UNA RECETA DE HARRY BOSCH
“Después de hacer el amor, Bosch fue a la cocina a abrir una cerveza y preparar la cena. Peló una cebolla y la troceó, junto con un pimiento verde. Después arrojó los dos ingredientes en una sartén y los salteó con mantequilla, ajo en polvo y otras especias. A continuación agregó dos pechugas de pollo y las frió hasta que la carne se rasgó fácilmente con el tenedor. Acto seguido, añadió una lata de salsa de tomate italiana, otra de tomate triturado y más especias. El remato final fue un chorrito del vino tinto que habría traído Eleanor... Aquella era la mejor cena que Bosch sabía preparar en la cocina... -Me encanta –comentó ella finalmente- ¿Cómo se llama? -No lo sé. Mi madre lo llamaba pollo de la casa. Creo que era el nombre que tenía en el restaurante donde lo probó. -Entonces es una receta familiar. -Sí, la única.” (Pasaje al paraíso)
LA NEVERA DE HARRY BOSCH
"Bosch abrió la nevera, sacó una lata de Coca-Cola y se quedó de pie ante el viejo electrodoméstico... Sabía exactamente lo que había en los estantes y en los cajones, pero miró de todos modos. Era como si esperara la aparición por sorpresa de un bistec olvidado o de una pechuga de pollo. Seguía esta rutina con la nevera abierta con cierta frecuencia. Era el ritual de un hombre que estaba solo, y eso también lo sabía." (El último coyote)
EL ASESINO DE ESTETICISTAS
La resolución del caso del llamado Asesino de esteticistas dio popularidad y dinero a Harry Bosch. El asesino, Harvard Kendal, había matado a siete mujeres en un año usando como arma una lima de uñas muy afilada. Todas ellas trabajaban en centros de belleza. Mediante un número de matrícula anotado por una de las víctimas, Bosch y su compañero descubren que el propietario del vehículo había pasado cinco años en la cárcel por provocar incendios en centros de belleza. Más tarde averiguan que su madre había sido manicura y que lo había traumatizado al practicar con él limándole las uñas. Sobre este caso, Bremmer, periodista del Times, escribió un libro que fue éxito de ventas. Más tarde, Universal Studios se basó en la obra para hacer un telefilme y, después, una serie. Bosch utilizó el dinero recibido para dar la entrada de su casa en Woodrow Wilson Drive con vistas a esos estudios de Hollywood.
